Jun 242018

Un fin de semana en donde aprendí de la gastronomía de Guanajuato y Guerrero

Un fin de semana en donde aprendí de la gastronomía de Guanajuato y Guerrero

Este fin de semana si que comí como niño Dios (este es un famoso dicho mexicano cuando has comido de forma celestial y bastante).

Tanto el sábado como el domingo asistí a unas parilladas y taquizas a domicilio con amigos diferentes… ya viste por qué digo que fue un fin de semana de mucha comida y además deliciosa.

Buena, la cuestión es que además de comer placenteramente, también hablamos de comida, para no salir de contexto.

Mis amigos que me  invitaron el sábado a su hogar son de la tierra “donde la vida no vale nada” haciendo alusión a una de las famosas canciones de José Alfredo Jiménez refiriéndose al mismísimo estado de Guanajuato en México.

Platicando con la familia me compartieron sus grandes aportaciones gastronómicas que Guanajuato tiene para sus visitantes además de su cultura y bellos lugares históricos, veamos:

Este estado del norte del centro de México, donde comenzó la revolución que expulsó a España del continente, es el lugar preferido por los jubilados estadounidenses para retirarse.

Quizás sea por las guacamayas (tortas llenas de chicharrones), los dulces tentadores en Celaya o las enchiladas mineras (enchiladas rojas), servidas con pollo, papas y zanahorias fritas en la misma salsa roja.

Las carnitas son geniales aquí, al igual que la barbacoa, que se puede hacer con cordero, cabrito o jabalí.

Cebadina, una bebida carbonatada local de vinagre de piña, jamaica (flores de hibisco) y aguas de tamarindo, las cuales asentará tu estómago después del frenesí al comer.

Como dato adicional, si llegas a visitar la capital colonial fascinante del estado podrás ver las momias… las famosas momias de Guanajuato que se consolidaron en las películas del Santo, el enmascarado de Plata.

Y así nos pasamos la tarde y llegó el domingo.

En esta ocasión fuí a visitar ahora a una familia guerrerense. En lo personal, salvo Acapulco no conozco mucho de este estado y mira de lo que se viene uno enterando:

Las culturas y las opciones regionales aquí son algunas de las más diversas en México, comenzando con sus pozoles: blanco, verde, frijol negro y maíz, mariscos y elopozol (hecho con maíz fresco).

Los moles (teloloapan, típico guerrerense, de iguana, rojo, pipián y más), el mezcal excepcional (algunos envejecidos en vidrio enterrado en el suelo) y los excelentes mariscos hacen de este estado un candidato para una de las cinco regiones alimentarias más importantes de México.

Su caldo de cuatete, la sopa de cangrejo y el relleno de puerco son otras joyas gastronómicas del lugar.

Me compartieron que uno podría dedicar su vida a documentar esta región, ya que simplemente hay demasiados platos e ingredientes para enumerar.

La región afro-mexicana en la Costa Chica está inexplorada, aquí puedes encontrar los tamales de tichinda (rellenos de mejillones con caparazón).

Y la lista gastronómica sigue.

Después de este fin de semana, he colocado en mi calendario que visitaré ambos estados para conocer de cerca tan suculentos manjares en manos de sus más consolidados cocineros.

Solo en estos dos días, pude apreciar lo extenso que en tema gastronómico que existe en México, de ahí su magia que atrapa a propios y extraños.

Si quieres saber más entra a Taquerías El Farolito

FUENTES: Taquerías El Farolito, YouTube, Los sabores de México