¿Qué es la fiebre amarilla?


Los mosquitos son insectos transmisores de variadas enfermedades, por lo que se plantea generalmente la necesidad de tomar medidas para su control. Entre las patologías causadas por estos agentes se encuentran algunas muy peligrosas sobre la Fiebre amarilla.

Nuestra Salud es importante y por ello te presentamos los principales datos que debes saber acerca de esta peligrosa enfermedad

Datos sobre la Fiebre amarilla

¿Cómo se transmite?

Esta enfermedad se trata de un virus cuyo medio de transmisión son mosquitos Haemogogus y Aedes, los cuales pueden habitar prácticamente en cualquier lugar, abarcando desde lugares urbanos hasta bosques.

Si se trata de un lugar de clima tropical lluvioso en la selva, el virus se encuentra en mosquitos salvajes y estos los transmiten a los monos, allí se mantiene este y posteriormente lo transmiten a los seres humanos que se internen en este hábitat.

Ahora bien, en aquellos lugares ubicados en las selvas en los cuales existen asentamientos poblacionales, la enfermedad es transmitida directamente al hombre por parte de los mosquitos infectado; por ello es común que se produzcan brotes importantes en estos lugares.
Si se trata de zonas urbanas, se generan epidemias complicadas de tratar por la extensión de la infección en la población. Aunado a ello, si existen deficiencias en la prevención a través de la vacunación, la infección puede extenderse con mayor facilidad.

Síntomas y complicaciones de la enfermedad

Esta enfermedad tiene como uno de sus síntomas el que la piel de la persona afectada adquiere un tono amarillento y de allí viene la denominación de la misma.

Los síntomas solo se manifiestan luego de por lo menos seis días después de contraerla, hasta entonces, el virus se encuentra en incubación.

Luego de la incubación se pasa a la etapa aguda de la enfermedad y si no es controlada puede llegar a convertirse en tóxica.

En la fase aguda, se manifiestan dolores de cabeza, fiebre, dolor en los músculos, sensibilidad a lugares iluminados, vómitos, nauseas, mareos, coloración roja en los ojos y en rostro.

Ahora bien, si los síntomas no desaparecen luego de un período de dos días, se pasa a entrar en la fase denominada tóxica. En esta etapa, la enfermedad se agrava, llegando a producir riesgo de muerte.

En la etapa tóxica, se genera la distintiva coloración amarillenta en la piel, así como también en los ojos. De igual manera, los vómitos se agravan, pudiendo producirse con sangre y se genera un sangramiento a través de las mucosas.

En la fase tóxica de la enfermedad se genera también una alteración en la función hepática, causando insuficiencias y problemas de disfunción a nivel cerebral, las cuales llevan al paciente a presentar delirios e incluso entrar en coma.

Si no es posible controlar dicha fase, es probable que el paciente muera.

Prevención

La principal forma de prevención de esta patología es la vacunación, sin embargo, si la zona tiene mucha población es posible que sea complicado cubrir esto y es allí cuando se desatan las epidemias.
África, suele ser una de las regiones más afectadas por esta enfermedad, por los problemas de vacunación en la zona.