¿Qué es el Ébola?


El Ebola es una grave enfermedad, infecciosa viral aguda, con altos índices de mortalidad para quien la sufre debido a las complicaciones orgánicas producidas por la hemorragias masivas que presentan las personas infectadas.

La infección es producida por un virus de la familia Filoviridae, del cual se han encontrado cinco serotipos causantes del mismo: el Zaire, el Sudán, el Costa de Marfil y el Bundibugyo.

Existe un quinto serotipo, el Reston, el cual se determinó que causa la enfermedad en primates, pero no en humanos.

La enfermedad es tan letal, que la tasa de mortalidad en las zonas donde la población ha sido víctima del brote, supera el 50% de los afectados y en los casos más agudos alcanzan más del 90% de los infectados; de acuerdo a lo informado por las organizaciones mundiales dedicadas a la Salud.

Origen de la enfermedad

En el año 1976 se manifestaron por primera vez, dos brotes casi simultáneos; el primero se detectó en África Oriental, en la República de Sudan del Sur, anteriormente conocida como Nzara.

El segundo se produjo en África Central, en la República Democrática del Congo, específicamente en Yambuku, una aldea situada cercana al Rio Ebola, nombre con el cual se identificó posteriormente al virus.

Los originales huéspedes naturales del virus fueron los animales frugívoros de la familia Pteropodidae, conocidos popularmente como Murcielagos.

Se cree que el virus llegó a los humanos por el contacto directo de esa población con las secreciones y órganos internos de animales infectados, tales como: gorilas, chimpancés, monos, murciélagos y antílopes, entre otros, comúnmente encontrados en la selva.

El brote de Ebola de 2014-2016 en África Occidental fue el más extenso y complejo desde que se descubrió el virus en 1976. Hubo más casos y más muertes en este brote que en todos los demás juntos. Además, se extendió a diferentes países: empezó en Guinea y después se propagó a través de las fronteras terrestres a Sierra Leona y Liberia.

Luego el virus pasó a propagarse por la transmisión de persona a persona, a través delas membranas mucosas en contacto directo o indirecto con órganos y/o secreciones corporales de individuos enfermos.

Los pacientes infectados por el virus pueden transmitir la enfermedad aun en el momento de su fallecimiento, por lo cual se evita el contacto directo con el cadáver durante los procedimientos y actos rituales de su inhumación.

Síntomas de la Enfermedad

Teniendo en cuenta la gravedad de la enfermedad para la población mundial resulta de gran importancia conocer la sintomatología que presentan las personas infectadas.

Las personas infectadas son contagiosas desde el momento en que se presentan los primeros síntomas, lo cual ocurre en un periodo comprendido entre el día 2 y el día 21, posterior a la infección.

Los primeros síntomas de la enfermedad son: Fiebre muy alta, acompañada de fuertes dolores de cabeza, garganta, musculares y en las articulaciones que agravan la debilidad intensa que va afectando al paciente.

El avance rápido del Ébola, descompensa en un breve lapso a la persona infectada, en la cual comienzan a presentarse síntomas más avanzados tales como: hematomas, dolores abdominales y sangrados profusos e inexplicables.