Dec 122018

Soy el tipo solitario que odia la playa

No diré la clásica frase de que soy la única persona en este mundo que odia la playa, porque no sería verdad. Hay muchas mujeres y hombres como yo. Hay una inmensa lista de razones por las cuales odio la arena, el sol y el mar. Lo cual confirmé en mis últimas vacaciones, pero esa parte de la historia se las contaré más adelante. Primero les expondré mis razones por las cuales odio las playas, sin importar el lugar en el que se encuentren, ya sea aquí en México, en Estados Unidos, Europa o África. En verdad no las soporto. Llámenme raro o exagerado, pero así soy y eso nunca va a cambiar, pues ya he intentado agarrarles el gusto, pero, simplemente, no puedo.

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Después de un tiempo decidí regresar, esta vez con mi pase de avión en mano y con la intención de conocer la playa por primera vez además de que me encanta viajar ligero, es uno de los beneficios de viajar a México solo

Mi odio empezó cuando era joven, tenía unos 18 años cuando fui por primera vez a una playa. Recuerdo que estaba emocionado y contento porque iba a conocer el mar de Cancún, pero un par de semanas antes del viaje padecí de un fuerte brote de dermatitis. Brazos y piernas se me enrojecieron y la comezón era insoportable, así que empecé a sufrir porque ya sabía cómo me pondría con las quemaduras del sol, la irritación que me provocaría la arena, la sal del mar y el sudor. No podía cancelar, así que fui. Fue un martirio estar en la playa con la vergüenza de tener el cuerpo lleno de dermatitis, esto aunado a lo que te provoca esta enfermedad, como la comezón insoportable y el dolor cuando algo te lastima. Sin embargo, sabía que mi odio había empezado por una mala experiencia, pero cuando controlé este padecimiento, volví a ir, ahora con 23 años y mis mejores amigos. Incluso me la pasaba en básculas tratando de cuidar mi peso y físico,

Estábamos hospedados en uno de los hoteles en Acapulco más lujosos, debía disfrutarlo, pero no era así. Odiaba el exceso de gente que había en la alberca del inmueble y en las playas. Todos borrachos desde tempranas horas, queriendo socializar, algo de lo cual no soy muy fanático. Los antros y abres del lugar atestados y con un calor insoportable y como soy una persona que suda mucho, me la vivía escurriendo de la frente, el torso y las axilas. Prefería salirme y dar una caminata por la noche, donde el aire refrescaba un poco. Volví a ir dos veces más a la playa y definí que no era lo mío. Fui con mi familia y fui solo. Ninguna de las dos veces finales la pasé bien, pese a que eran las playas de Barcelona y Brasil. ¿Qué me estaba pasando?

[Más información en el siguiente enlace : Excelsior ]

Hace un par de semanas regresé de unas vacaciones en Finlandia, un lugar muy frío, clima que disfruta sobre manera. Me fui solo, renté una cabaña pequeña en unas montañas y ahí estuve varios días, también visité las ciudades más importantes, no había mucha gente y la que había era muy tranquila. No saben lo mucho que gocé ese viaje. Ahí descubrí que lo mío, lo mío, es el clima frío y la soledad, así como los lugares vacíos o semivacíos. Eso de echar relajo no va conmigo.